domingo, 3 de marzo de 2013

Cómo afrontar el acoso escolar. El Método Pikas

El acoso escolar o "Bullying", es uno de los principales problemas con los que se puede encontrar un docente durante su labor en las aulas. El acoso escolar es el maltrato y la intimidación entre escolares de forma repetida y mantenida en el tiempo, lejos de la mirada de personas adultas, con la intención de humillar y someter abusivamente a una persona indefensa mediante agresiones físicas, verbales y sociales, con la consecuencia de temor psicológico y rechazo grupal.

     CÓMO DETECTARLO

En primero lugar  hemos de tener en cuenta que el acoso en las aulas a veces es difícil de identificar o descubrir. Sin embargo, el profesor puede seguir una serie de pautas, realizadas por el acosado y por el acosador, que nos ayuden a descubrir que existe el problema.

De esta manera, el alumno acosado, puede realizar una serie de conductas que nos den pie a pensar que está siendo acosado por sus compañeros. Algunas de estas pueden ser:
  • Faltas de asistencia recurrentes.
  • Descenso del rendimiento escolar.
  • dificultad de concentración.
  • Síntomas depresivos.
  • Apatía.
  • Conductas de ataque o de huida.
Mientras que el acosador o acosadores, tienden a:
  • Poseer agresividad verbal y física.
  • Insultar.
  • Amenazar.
  • Ser impulsivos.
  • Tener una conducta violenta.
  • Ejercer un abuso de poder.
Acoso escolar.
  
     COMO AFRONTAREMOS EL ACOSO

Nuestra labor como profesor del alumno acosado es la de actuar para zanjar el problema. Para ello, primeramente, lo comunicaremos al órgano encargado de nuestro centro, así como a los padres del afectado/s. En consonancia con el orientador del centro, comenzaremos a afrontar el problema. Para ello he optado por uno de los métodos más usados para afrontar este problema, el denominado Método Pikas.

          Método Pikas

Este método, diseñado por el profesor Anatole Pikas, trata el acoso escolar a través de una serie de entrevistas con el agresor, los espectadores y la víctima de forma individual, en las que se intenta crear un clima de preocupación mutua o compartida con el fin de acordar estrategias individuales para ayudar a la víctima.

La elección de este método para el tratamiento del Bullying está orientado a conseguir una serie de objetivos: que los alumnos acosadores tomen conciencia de la situación, asuman la responsabilidad en el problema, acepten el sufrimiento que están causando y que aporten soluciones.

Siguiendo el guión establecido por este método, dividiremos nuestra acción en tres fases diferentes:

  1. Entrevistas individuales: El objetivo de esta fase es reconocer el problema, buscar soluciones y obtener compromisos pro parte de los implicados. Las entrevistas se realizarán de manera individual, en este orden: líder, del grupo; resto de los agresores; víctima. Esta fase tiene que servir para reconocer los hechos por parte de los agresores, aporten sus propias soluciones y sugieran cómo pueden cambiar su inadecuada conducta. Las soluciones aportadas por cada alumno serán revisadas en la siguiente entrevista, por lo que será imprescindible que el docente tome buena nota de cada una de ellas.
  2. Entrevistas de seguimiento: Estas entrevistas se realizarán una semana después de las realizadas anteriormente, en las que se trata de comprobar el grado de cumplimiento de los acuerdos a los que se llegaron en la primera reunión.
  3. Reunión final con el grupo: Se producirá un encuentro final con todo el grupo, siempre y cuando la situación haya mejorado y la víctima esté preparada para ello. De esta reunión debemos obtener por parte de los agresores una lista de los aspectos más positivos de la víctima, así como la voluntad de cambio del grupo. Los agresores deberán decir su opinión sobre la víctima, teniendo ésta un momento de réplica para opinar sobre lo escuchado. En esta fase, nosotros hemos de moderar y reconducir la situación, facilitando la comunicación y apoyando las soluciones positivas. Así, también hemos de dejar claro que si no se llega a una solución, se tomarán por parte del centro medidas menos deseables.
          Función del docente

Durante la aplicación del método, el profesor deberá recabar información sobre el problema. Tendrá siempre una actitud neutral ante los agresores, y aportará soluciones positivas para la correcta resolución del conflicto.

sábado, 2 de marzo de 2013

La España medieval. Repoblación: economía y sociedad de los reinos cristianos

La rica y compleja historia de los núcleos cristianos peninsulares, desde el siglo IX al XV, contribuye a comprender hechos de nuestra historia contemporánea. Durante el dilatado proceso de reconquista, los estados cristianos incorporaron nuevos territorios al núcleo inicial. De esta forma, al principio, dado que la conquista fue lenta, recordemos la ocupación de las tierras al norte del Duero y el hecho de que se favoreció su repoblación por parte de colonos, a los que se les entregaron pequeñas parcelas.

El  Tajo fue repoblado con castellanos; de este modo la conquista quedaba consolidada frente a futuros ataques del Islam. Allí quedó fundada la sede episcopal y la diócesis de Toledo y se instalaron en sus tierras campesinos, soldados y comerciantes que compartieron el territorio con los mozárabes y judíos del antiguo reino de taifa que prefirieron vivir bajo el dominio de Castilla.

En periodos posteriores de la Reconquista la ocupación de tierras por colonos se hizo a un ritmo mayor, ocupando los territorios al sur del Tajo. Esta cierta urgencia en la repoblación, entre otras causas, ayudó a que los reyes entregaran tierras muy extensas a nobles e instituciones eclesiásticas. Los reyes ciertamente se aseguraban la defensa de estos espacios reconquistados frente a posibles ataques musulmanes. Sin embargo, en la zona intermedia, la repoblación también se hizo con campesinos libres -en Castilla, caballeros villanos-,  que se agrupaban en los concejos de las ciudades y poseían ciertos privilegios y exenciones recogidos en fueros.

Ciudad de Toledo.
La repoblación del valle del Guadalquivir dirigida por Fernando III, siguió unas pautas siguió unas pautas similares a las ya realizadas en otras zonas. Los grandes propietarios, los obispos y las órdenes militares recibieron extensos lotes de tierras frente a los peones que tuvieron que conformase con pequeñas parcelas. Los repobladores villanos en su mayoría procedían de las tierras del Duero, como Burgos o Valladolid, aunque también acudieron navarros y catalanes. Las tierras murcianas tras la conquista de Jaime I fueron repobladas con colonos procedentes de Aragón y Castilla.

Los ritmos en la Reconquista, la repoblación de los territorios y las grandes propiedades que fueron entregadas a al nobleza y el clero con la justificación de su mejor defensa, explican la estructura de la propiedad y tenencia de la tierra en tiempos posteriores, es decir, la existencia en determinadas zonas de España de extensos latifundios en manos de grandes terratenientes.

La prolongada presencia musulmana en la península, por su parte, explica que el feudalismo no alcanzara un auge completo. En general, la sociedad conoció un importante desarrollo de los vínculos de vasallaje y de las concesiones de tierras en beneficio de nobles, que regían los territorios en nombre del monarca, aunque la situación varió según los núcleos hispanos, ya que en los territorios orientales de la península, como Cataluña y Aragón, tuvo mayor desarrollo que en los occidentales, como Castilla y León, y en ningún caso alcanzó el grado de implantación que tuvo en el resto de Europa.

Ilustración de época medieval.
Cuando se estabilizó el proceso de conquista, la sociedad medieval quedó conformada en tres estamentos organizados jerárquicamente: nobleza, clero y pueblo llano. Por lo demás, esta estructura social estamental no variaba sustancialmente con la de otros países europeos.

Los dos primeros constituían el grupo de los privilegiados, pues poseían grandes propiedades en el campo, estaban exentos del pago de tributos, tenían prohibido el trabajo, disfrutaban de un estatuto jurídico de privilegio y ocupaban los principales cargos de la administración y de la justicia. El tercer grupo, que aglutinaba a la mayor parte de la población, carecía de privilegios, sostenía la nación con su trabajo, mantenía a los estamentos superiores, sufría un código de justicia muy severo y pagaba los impuestos.

Por tanto, la sociedad se organizaba piramidalmente y estaba basada en las relaciones feudo-vasalláticas: rey, nobleza alta, media y baja, y pueblo llano. El clero también se organizaba de modo jerárquico en relación con el poder económico y religioso de los cargos eclesiásticos  de obispos y abades a curas de aldeas, cuya ida no era muy diferente de la de los villanos entre los que vivían.

La pirámide social y las concesiones de tierras a los estamentos privilegiados por parte de los reyes eran la expresión del concepto patrimonial del Estado, es decir, de la confusión entre la propiedad del estado y la del propio monarca. De ahí se derivaban las donaciones reales y también las uniones de los reinos por matrimonios reales, como el caso del reino de Aragón y el condado de Barcelona, y sus divisiones a causa de las herencias, como es el caso de Castilla y Portugal.